Dolor de cuello

La cervicalgia o dolor de cuello es una patología muy frecuente, debida en muchas ocasiones al estrés, a posiciones inadecuadas o mantenidas durante mucho tiempo. Para mejorar el dolor de las cervicales debido a contracturas o malas posturas, se recomienda seguir las siguientes pautas:

  1. Controlar el nivel de estrés. Las personas más nerviosas o con elevado estrés en el trabajo, tienen tendencia a sobrecargar los músculos del cuello y, por tanto, a sufrir dolores en esa zona. Hay que procurar mantenerse lo más relajado posible, y en caso de que esto no sea posible, aprender a relajarse y realizar giros con el cuello de vez en cuando.
  2.  

  3. Utilizar una almohada adecuada. La almohada debe respetar siempre la curvatura natural de la columna. Si es demasiado baja o demasiado alta, nos hace inclinar el cuello y levantarnos con dolores. Se recomienda una almohada baja para dormir boca arriba y una más alta para dormir de lado; o una almohada que se adapte según la presión ejercida.
  4.  

  5. Buen hábito postural en el trabajo. Tanto si es trabajo de oficina como si realizamos otro tipo de trabajo o tareas del hogar, es muy importante no mantener el cuello demasiado flexionado (inclinado hacia delante) durante mucho rato. Se recomienda cambiar de postura y realizar estiramientos de vez en cuando.
  6.  

  7. Uso del teléfono. Sujete el teléfono correctamente, hablar por teléfono sujetándolo con un hombro elevado y la cabeza inclinada hacia ese lado, produce contracturas y dolor. Es más recomendable sostenerlo con una mano o utilizar un auricular de manos libres.
  8.  

  9. Ejercicios de estiramiento y potenciación muscular, se recomienda realizarlos al menos 3 días en semana.

 
NOTA: Aunque el dolor de cuello frecuentemente se debe a lo arriba referido, en ocasiones es posible que exista una patología de base que precise otro tipo de tratamiento, por lo que si no cede o se acompaña de pérdida de fuerza o de sensibilidad en los brazos, consulte con su Médico de Atención Primaria