Artrosis de cadera

La articulación de la cadera es una articulación con mucha movilidad del tipo cavidad hemisférica (acetábulo de la pelvis) y bola (cabeza del fémur). Las superficies del acetábulo y de la cabeza del fémur están recubiertas de un tejido especial llamado cartílago y lubrificadas por un líquido sinovial. Cuando la articulación está sana, el cartílago está totalmente liso y los movimientos se realizan sin ningún tipo de dolor ni de limitación.

Cuando la articulación de la cadera enferma, la superficie del cartílago articular se deforma y se desgasta produciéndose rugosidades que dan lugar al dolor y a la limitación de los movimientos. Existen diversas causas que pueden dar lugar a las distintas enfermedades de la articulación de la cadera. La más frecuente es de tipo degenerativo (por desgaste), y recibe el nombre de artrosis. Otras causas pueden ser la artritis reumatoide, las deformidades congénitas o los traumatismos (fracturas).

Los síntomas son dolor al caminar, disminución progresiva de la distancia que puede recorrer sin sentir dolor… hasta que finalmente el dolor termina por no desaparecer, incluso durante el reposo. Al principio de los síntomas, el tratamiento con medicamentos analgésicos o antiinflamatorios, la fisioterapia, o el uso de un bastón pueden solucionar el problema.

Sin embargo, con el paso del tiempo estas medidas ya no alivian el dolor y la incapacidad se hace cada vez mayor. En ese momento, su médico puede plantearle la posibilidad de una operación para colocarle una prótesis total de cadera.

¿Qué puede hacer para aliviar el dolor y mejorar la función?

NUTRICIÓN

Un buen estado nutricional, evitando el sobrepeso, contribuye a mejorar la función y disminuir el dolor. Si usted tiene sobrepeso, es probable que su médico le aconseje una dieta baja en calorías para rebajarlo. El sobrepeso puede afectar negativamente a su cadera.

PROGRAMA DE EJERCICIOS

Destinado a fortalecer los músculos y mejorar la elasticidad de su cadera y de su pierna. Podemos encontrarlo aquí